Cómo Nahuel Turano pasó de 18 meses sin tracción a $10.000/mes con Goodly Fit

18 meses construyendo una app sin hablar con un solo cliente. Un pivote de B2C a B2B. Y $10.000/mes desde cero con el negocio que no llevó al programa.

Antes de tener su primer cliente pago, Nahuel Turano ya llevaba 18 meses trabajando. Había construido un algoritmo de 600.000 parámetros en Excel. Había grabado los videos de la app — dos veces, porque los primeros no le gustaron. Había contratado y cancelado dos agencias de marketing. Y cuando finalmente lanzó la app, en junio de 2024, nadie compró.

Nahuel es entrenador físico. Conocía el mercado de memoria. Pensó que eso alcanzaba.

No alcanzó.

Cuando entró a Novolabs, lo describió él mismo: "Me gasté la última bala en Novo. Realmente era la última bala, ¿eh? Y me salió muy bien."

Lo que pasó después — un pivote de B2C a B2B, diez viajes a Santa Fe de seis horas por auto, un cliente enterprise de más de 15.000 socios, y un negocio de servicios que llegó a $10.000/mes — es lo que cuenta este caso.

Diez años en el mercado, y una idea que nunca se validó

Nahuel estudió profesorado de educación física y empezó a entrenar clientes en 2015. Para 2018, tenía siete fuentes de ingreso distintas: equipos deportivos, clientes presenciales, clientes a distancia. Trabajaba doce, catorce horas por día.

La pandemia lo dejó fuera de ritmo. Se quemó con el entrenamiento. Probó vender busos personalizados por Instagram. En 2022, mientras evaluaba abrir un gimnasio — el sueño de sus quince años —, tuvo una idea: una app que evaluara al usuario, generara una rutina personalizada automáticamente, y la mantuviera actualizada durante años.

Tenía diez años de experiencia en el mercado. Sabía exactamente qué problema resolvía. Así que decidió construirla.

Lo que no hizo — y que le costaría 18 meses y mucho dinero — fue hablar con un solo potencial cliente antes de empezar.

18 meses construyendo lo que nadie le pidió

"Hice todo al revés. Escuchen porque es lo que no tienen que hacer."

Pasó seis meses construyendo el algoritmo que asignaba rutinas. 600.000 parámetros cruzados en Excel. Lo terminó, no le gustó, lo tiró y lo rehízo. En paralelo, dos freelancers codificaban la aplicación.

Cuando terminó el algoritmo, empezó a grabar los videos de contenido para la app. No le gustaron. Los tiró. Los grabó de nuevo.

Contrató una agencia para preparar el lanzamiento. El lanzamiento se fue postergando. Meses después canceló esa agencia y contrató otra.

La app salió al mercado en junio de 2024 — 18 meses después de empezar. Clientes pagos al momento del lanzamiento: menos de diez. La suscripción B2C no traccionaba. El dinero se consumía sin retorno claro.

Así llegó a Novolabs.

La sesión que cambió el rumbo

La primera sesión uno a uno con Tomás fue en la casa de Tomás. Nahuel vivía a dos cuadras.

Llegó re-entusiasmado. El plan era usar el programa para lanzar la app B2C en toda Latinoamérica.

"Yo te iba viendo como tu cara se iba poniendo más dura cada vez. Y en un momento me decís: Che, Nawe. Esto no va para ningún lado. Yo la única forma que lo veo es B2B."

Nahuel salió de esa sesión y empezó a maquinar en serio. El proceso metodológico lo llevó a hacer entrevistas que confirmaron lo que Tomás ya había visto: el B2C no era viable. El B2B era el camino.

Salió a hablar con dueños de gimnasios. Entendió el problema real que tenían. Y diseñó una propuesta nueva: Goodly Fit como plataforma marca blanca para que los gimnasios ofrecieran a sus socios rutinas personalizadas con IA.

El aprendizaje central: "Claramente fue el hecho de validar antes de hacer algo. De salir a hablar con gente. Y es algo que me quedó para siempre."

Diez viajes a Santa Fe para cerrar el primer cliente enterprise

Conseguir el primer cliente grande tomó ocho meses.

El contacto llegó a través de su abogado: el dueño de una cadena de gimnasios. Empezaron a hablar por WhatsApp. "Cada vez que le mandaba un mensaje lo pensaba seis horas."

Un mes después, se cruzaron en una expo del sector. Nahuel se quedó todo el día con él. No intentó venderle. Intentó conectar. "Ahí como que pegamos mucha onda. Fue el momento clave."

Después de la expo: diez viajes a Santa Fe. Seis horas en auto de ida, seis de vuelta, para reuniones de dos horas. "Entendía que era la única forma de cerrarlo: conectar presencialmente con él, porque online no era."

El contrato se firmó antes de terminar el producto. El cliente: una cadena con más de 15.000 socios.

De $0 a $10.000/mes usando lo aprendido en Novolabs

Para generar caja mientras esperaba el cierre enterprise, Nahuel construyó desde cero un sistema comercial para gimnasios: anuncios, agente de IA y CRM. Antes de empezar, dejó su trabajo en relación de dependencia.

"Sabía que la urgencia de dejar el laburo, de no tener guita, me iba a hacer moverme más. Y fue así."

El lever que hizo funcionar todo fue la oferta. "Lo que más me ayudó fue la oferta. Saber cómo estructurar una oferta. Después ver cómo lo vendés, qué embudo usás, qué canal, es menor a la oferta."

Ese negocio — que no existía cuando entró al programa — llegó a $10.000/mes.

Lo que cambia cuando primero preguntás

"Antes de poner un dedo en algo o de gastar un peso en algo, fíjate si realmente eso tiene sentido. Y la única forma es hablar con gente."

Hoy Goodly Fit opera dos líneas en paralelo: la plataforma SaaS B2B para retención de socios y el sistema comercial para captación de clientes. El primer cliente enterprise con 15.000 socios está en implementación activa. El negocio de servicios factura $10.000 mensuales.

El conocimiento del mercado estaba desde el día uno. Lo que cambió fue el orden en que Nahuel decidió usarlo.

Primero validar. Después construir.

https://www.youtube.com/embed/caDxR63wj4A?si=TfgF-7hG9KGXeu6p

Nahuel Turano

Nahuel Turano es entrenador físico reconvertido en founder de Goodly Fit, plataforma SaaS B2B para que los gimnasios fidelicen a sus socios mediante rutinas automatizadas con IA y un panel de gestión centralizada. Opera desde Buenos Aires, Argentina.

¿Te gustaría aparecer acá?

Cada una de las personas que viste empezó exactamente donde estás vos: con una idea, con dudas y sin saber si valía la pena apostar. El Programa de Novolabs los ayudó a construir un negocio real.